Es uno de los procedimientos más realizados por su efectividad y seguridad. Consiste en reducir el tamaño del estómago hasta en un 80%, lo que limita significativamente la cantidad de alimentos que puedes ingerir.
Esta técnica permite que sientas saciedad con porciones pequeñas, ayudándote a perder peso de manera progresiva y controlada. Es ideal para personas que buscan un cambio duradero y están comprometidas con un nuevo estilo de vida más saludable. Además, tiene un impacto positivo en enfermedades como la diabetes tipo 2, el colesterol alto y la presión arterial.